Thursday, February 02, 2006

El papel, el mechero y el bailarín


Llegas a una luz, te encuentras luchando contra tus pestañas que te cierran los ojos, y esperas que el cambio de luz te de la libertad para llegar a tu hogar. Esa luz que tanto uno espera y cuando menos debe, se convierte en una eternidad infinita de espera en ella. De repente vez tres luces en tu retrovisor, acercándose a ti con ligereza. No puedes distinguir que son, solo sabes que son tres luces fuertes que se acercan a todo vapor. Crees que es un carro, pero no, tu mente te dice que son tres luces. Tratas de convencer a tu mente que es una ilusión de tus ojos por lo cansados que están. Pero las luces se siguen acercando con rapidez. Miras al frente y te das cuenta del cambio del semáforo que estabas esperando, pero que ahora dejó de tener importancia. Tu mente esta concentrada en esas tres luces a lo lejos que se acercan con tanta prisa. Entra la ansiedad y curiosidad en ti, te sientes como ese niño en la espera de sus regalos en el cumpleaños. Bajas las ventanas para dejar que tus oídos sean los que distingan este suceso. Comienza la marcha del carro por haber soltado los frenos, estas en movimiento, de repente un viento fuerte entra por la ventana con un sonido extraño como si fuera un papel rompiéndose. Sientes como tu carro se estremece y vez en frente de tus ojos dos llamas azules, bellas como la de un mechero, que iluminan la noche y te das cuenta que se acerca una curva que sin esa iluminación no hubieras visto. De repente ves como se acerca este sonido indiferente, te pasa por el lado vez como se acerca a las otras dos figuras, toma la curva con velocidad inexplicable y vez como toma esa curva tan repentina con una gracia y movimientos continuos como si todo estuviera conectado. Se alejan ahora tres luces al fondo rojas tan fuertes como la del semáforo que acabas de pasar. Llega a tu mente solo una frase. Fuiste parte de una experiencia teatral. El papel que era soplado con el viento con tanta fuerza, el mechero que iluminando el camino demostraba al bailarín tomar con gracia y esplendor esa curva tan aterradora.

1 Comments:

Blogger ~Blue Angel*~ said...

Que apodos más chéveres. Haha me gustó mucho tu relato. Estaría cool encontrarse con una situación asi.

4:23 PM  

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